El impacto de la Crisis
Financiera Mundial en la Salud
La crisis es mundial, y ha venido a golpear en
un momento crítico para la salud en todas las partes del mundo.
- En los países de ingresos bajos, el impacto
de la crisis se percibe en la disminución de la demanda de exportaciones, las
condiciones más difíciles de acceso al capital y la disminución de las
inversiones extranjeras directas y de las transferencias de fondos. Los
afectados por el consiguiente desempleo muy a menudo carecen de protección
social. Al disminuir los ingresos, se recurre preferentemente a los servicios
del sector público en busca de atención de salud, precisamente en el momento
en que los ingresos de los gobiernos para financiarlos están sometidos a una
máxima presión. Aunque las informaciones son todavía fragmentarias, sabemos ya
que a siete ministerios de salud de África (entre ellos, algunos de los más
pobres) se les han anunciado recortes en los presupuestos de salud como
consecuencia de la crisis. Otros aguardan ansiosamente el próximo ciclo
presupuestario.
- Cuando las monedas locales se devalúan, el
costo de las importaciones aumenta. Es posible que no se pueda disponer de
medicamentos esenciales de importancia vital, o que resulten inasequibles.
Sabemos que en crisis precedentes el costo de los medicamentos aumentó, y
estamos presenciando ya ese efecto en el aumento de los precios, no sólo en
África sino también en Europa y Asia central (de hasta el 30%). El impacto
potencial va más allá de los individuos y las familias, y afecta al conjunto
de la sociedad. Los gobiernos se han comprometido a que las personas afectadas
por el SIDA sigan recibiendo tratamiento. Hemos de dar los pasos necesarios
para que esas promesas se puedan cumplir. Los precios de los medicamentos
aumentan en algunos de los países afectados por la tuberculosis
farmacorresistente. Si no se logra atajar esa amenaza a la salud pública, las
consecuencias desbordarán las fronteras nacionales.
- Una crisis de alcance mundial exige
solidaridad y medidas mundiales. El mantenimiento de los niveles de salud y
otros gastos sociales es esencial para proteger la vida y los medios de
subsistencia e impulsar la productividad.
- El impacto de la crisis será distinto en
cada país, pero existe un consenso cada vez más amplio acerca de lo que habrá
que hacer para sostener los niveles de salud: necesitamos información de buena
calidad, en tiempo real, para orientar la respuesta; hemos de ser capaces de
identificar los grupos más expuestos; hay que asegurarse de que los programas
de protección social estén bien orientados y lleguen hasta quienes más los
necesitan; hay que mejorar la eficiencia del gasto donde sea posible; hay que
reconocer que las crisis a menudo brindan la ocasión de efectuar reformas; hay
que mantener los gastos en prevención
- La meta fundamental de la recuperación
económica son las personas: es importante la salud de las personas, pero la
salud depende de muchos otros factores: el empleo, la vivienda, la educación.